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Historias de organizaciones


Jard铆n Maternal Rinc贸n de los Olivos 

 

En la zona Reconquista del barrio Libertador en el partido de San Mart铆n tiene su casa Silvia Bartoli (49), directora y fundadora del Jard铆n Maternal Rinc贸n de los Olivos que hoy tiene 180 alumnos de dos a cinco a帽os. En el 2001 se tomaron las tierras lindantes a la casa de Bartoli que pertenec铆an al Ceamse y se cre贸 un asentamiento de doce manzanas, y tambi茅n con el asentamiento se expandi贸 el barrio. Bartoli siempre supo de la necesidad y de c贸mo hacerle frente: en el terreno donde tiene su casa decidi贸 abrir este jard铆n comunitario.

鈥淵o ac谩 soy la mam谩, la directora, la coordinadora, la emprendedora, soy como MacGyver, pero ya MacGyver se est谩 viniendo abajo鈥 reflexiona ella. En el barrio 鈥渉ay muchas necesidades de familias carenciadas, de gente que vive de lo que recoge de la basura, gente de las cooperativas sociales de cartoneros y recicladores, gente que viene de afuera y de otras provincias, hay necesidad鈥, describe Bartoli y recuerda: 鈥渃uando arrancamos 铆bamos a los containers donde se tira la basura para aprovechar la fruta y la verdura, las lav谩bamos y las dej谩bamos limpitas para cocinar. Tambi茅n 铆bamos hasta Villa Urquiza a una f谩brica de tapas de empanadas y ped铆amos las que no se pod铆an vender鈥, cuenta Bartoli mientras ofrece facturas que le trajeron de regalo. 鈥淣adie se acuerda de venir a pisar y recorrer el barrio, nadie se acuerda ni de c贸mo te llam谩s, yo no tengo mucha ayuda, salvo de los papas que nos ayudan bastante y ahora con el Banco de Alimentos鈥, dice Bartoli.


El trabajo conjunto con el Banco de Alimentos

Para ir a buscar el alimento al Banco, Silvia Bartoli cuenta con la camioneta de su marido 鈥淓l banco nos avisa lo que tiene, en general de todo, yogures, patys, papa fritas, fideos, medallones de pescado, de pollo [鈥 hasta nos ofrecen cajas micel谩neas de productos, incluso de higiene y limpieza鈥, dice Bartoli. Desde el mes de julio que trabajan en conjunto con la Fundaci贸n Banco de Alimentos, y gracias a esto Silvia explica que ahora puede agregar cereales, alfajores, yogures y postrecitos al men煤. Adem谩s, del 1 al 5 de cada mes en el Jard铆n Los Olivos se festejan los cumplea帽os de los chicos que en muchos casos no pueden festejarlo en su casa.


Centro Comunitario CreSer

El Centro Comunitario CreSer propone un espacio educativo y cultural construido junto a ni帽os, ni帽as, adolescentes y familias del barrio Lanzone y 9 de Julio, de Jos茅 L. Su谩rez. CreSer est谩 integrado por un equipo interdisciplinario de trabajo formado desde 谩reas como educaci贸n popular, trabajo social, psicolog铆a, psicomotricidad y comunicaci贸n. Esta diversidad permite acompa帽ar a las familias en forma transversal, realizando tambi茅n un trabajo en red con las instituciones de la zona, como escuelas y centros de salud.

Tiene como objetivo estimular el desarrollo de ni帽os, ni帽as y adolescentes en situaci贸n de riesgo de manera integral, abordando lo educativo, cultural, intelectual y f铆sico de los mismos.

Entre las principales actividades,  se realizan talleres de recreaci贸n, cine, educaci贸n f铆sica, huerta, medio ambiente, apoyo escolar, arte, socializaci贸n, g茅nero, capacitaciones para adolescentes. Tambi茅n, el centro funciona como sede para poder finalizar la escuela primaria, con t铆tulo oficial (E.E.P.A N潞 702) Diariamente, participan unos 60 ni帽os/as, 30 adolescentes y 20 adultos/as. Su funcionamiento es de lunes a viernes, de 8 a 18hs. Todos los d铆as hay desayuno, almuerzo y merienda.

鈥淓l proyecto  se llama CreSer, porque creemos que en tanto seres humanos,  somos los 煤nicos capaces de 鈥渃rearnos鈥 a nosotros mismos.鈥 Consideran  que la educaci贸n, por medio del encuentro, es una herramienta clave para esto. CREAR, como posibilidad de transformar, de poder elegir, de recrear y construir con otro/a, desde el SER, reconociendo las  propias identidades.

Esta experiencia surgi贸 en 2001. En el a帽o 2004, se obtuvo la Personer铆a Jur铆dica, una figura legal mediante la cual se pudieron obtener subsidios y formar parte de programas ministeriales para poder institucionalizar y profesionalizar el equipo de trabajo. Esto es fundamental para darle continuidad al proyecto y garantizar el trabajo con las familias del barrio.

La relaci贸n con la Fundacion Banco de Alimentos comenz贸 hace aproximadamente dos a帽os. 鈥淎 partir de ese entonces pudimos ampliar la variedad del men煤 para los almuerzos ya que nos ofrecen diversos productos que, de no ser por la Fundaci贸n, no podr铆amos conseguir por falta de recursos econ贸micos鈥. 鈥淓s fundamental para nosotros contar con la instituci贸n ya que nos permite mejorar tambi茅n el presupuesto diario y la calidad de la alimentaci贸n de los ni帽os, ni帽as y adolescentes.鈥

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Hogar materno infantil TRIBIL脥N

El Hogar Materno Infantil Tribil铆n, es una Asociaci贸n Civil sin fines de lucro fundada el 20 de Diciembre de 1983 a la que concurren actualmente m谩s de 120 ni帽o/as desde los 45 d铆as de vida y hasta los 12 a帽os, en Alto Riesgo Social y con N.B.I. (Necesidades b谩sicas insatisfechas), para propiciar entre otras cosas: igualdad de oportunidades.

Es una O.N.G. (Organizaci贸n No Gubernamental), convencida que los sue帽os y las utop铆as son necesarios.

Por eso trabajan durante los doce meses del a帽o, manteniendo un 鈥淐ompromiso de vida鈥 para con los ni帽os, sus familias y la Comunidad.

Todo esto a trav茅s de un Jard铆n Maternal, un Jard铆n Comunitario y una Casa del Ni帽o,  En todas estas Obras se realiza un trabajo de prevenci贸n, apostando siempre fuertemente a la Promoci贸n de la Familia.

Sus principios se encuentran basados en la ley N潞 23.849, de la Convenci贸n Internacional de los Derechos del Ni帽o y del Adolescente, incorporada en nuestra Constituci贸n Nacional en el art铆culo 75, la que difunden, concientizan y aplican en todas las formas que sean posibles.

La Obra se fortalece socializando y sociabilizando a cada familia en particular, tratando cada caso como un caso 煤nico, tambi茅n a cada vida, como una vida 煤nica e irrepetible.

Conscientes de la importancia y la necesidad de resignificar valores perdurables, como la educaci贸n y la inserci贸n social y laboral, apostando en la ayuda a la crianza de cada ni帽o, trabajan s贸lidamente y en red, una experiencia enriquecida con una labor ininterrumpida durante 30 a帽os. La Red que los nuclea es la Red Solidaria de Chicos en Riesgo Social, cuyos coordinadores son Liliana Garc铆a Mojardin Directora y Fundadora del Proyecto Tribilin y Fernando Gabriel Landaburu, Presidente de la Asoc. Civil 鈥淯na Ni帽ez con Futuro鈥.

El objetivo institucional primordial es el de brindar una respuesta satisfactoria e inmediata a quienes padecen la necesidad de contar con una ayuda firme y genuina, por ello se brinda el servicio durante los doce meses del a帽o ofertando saberes, sue帽os, espacios, m铆sticas y utop铆as renovadas.

Su principal aspiraci贸n actualmente es poder crecer como Instituci贸n, pudiendo conseguir la ayuda necesaria para construir  un piso m谩s dentro de sus instalaciones, con el fin de poder recibir a m谩s ni帽os para su felicidad y la de los Educadores adem谩s de brindar as铆 m谩s y mejores servicios.




"Los ayudamos a independizarse para poder crecer"

ASANA es una de las 563 organizaciones que forman parte de la red del Banco de Alimentos. Pero tiene una particularidad que la diferencia de todas las dem谩s, y es el p煤blico al que atiende. Porque ASANA es una de las pocas instituciones en el pa铆s dedicada a la atenci贸n integral de discapacitados mentales adultos.

All铆 viven hoy 25 residentes de entre 18 y 52 a帽os, que encuentran en ASANA un ambiente de contenci贸n psicol贸gica, espiritual y afectiva, un lugar donde pueden desarrollar habilidades pre-laborales, incorporar h谩bitos y rutinas.

ASANA naci贸 en el a帽o 1976, de la mano de Mercedes Braun, madre de Santiago, un adulto discapacitado mental severo. En ese momento, Santiago necesitaba independizarse de su familia para poder crecer, y retenerlo era no permitirle realizar su propia vida. Mercedes fund贸 entonces este centro, que se transform贸 para las familias en un soporte importante, un lugar donde apoyarse y donde separarse sanamente de los hijos, a quienes ayuda a crecer brind谩ndoles el cuidado y la atenci贸n que necesitan.

ASANA fue creciendo y en 1985 lograron abrir una granja modelo en Escobar. Son tres hect谩reas donde funciona un centro educativo terap茅utico en que 45 profesionales y auxiliares atienden a los residentes. En talleres anexos a la casa dormitorio los j贸venes y adultos participan en cursos de terapia ocupacional, hidroterapia, educaci贸n f铆sica, huerta y jardiner铆a, cocina y reposter铆a, musicoterapia, terapia individual y autovalimiento. A unos pasos de all铆, en el Hogar, encuentran un lugar m谩s informal en el que cada uno tiene la posibilidad de elegir m谩s libremente el tipo de actividad recreativa que desea realizar.

Un reflejo de que sienten que ASANA es su hogar, es que si bien les resulta muy placentero ir los fines de semana a su casa paterna, tambi茅n lo es el momento de regresar a la granja.

Como en cualquier familia, los residentes reciben peri贸dicamente controles y chequeos cl铆nicos, ex谩menes de laboratorio, controles cardiol贸gicos, fonoaudiol贸gicos, neumatol贸gicos y odontol贸gicos.

Pero como aclara Mart铆n Rivera, Director del centro, 鈥淣uestro d铆a a d铆a no est谩 impregnado de patolog铆as, s铆ndromes y diagn贸sticos, est谩 lleno de desaf铆os y expectativas. Nuestro personal trabaja con compromiso y una vocaci贸n de servicio que no espera nada a cambio鈥.

Pr贸ximo proyecto: Crecer

Existen a煤n muchos discapacitados con necesidades sin cubrir. En ASANA saben c贸mo atenderlos y quieren hacerlo, s贸lo les falta ampliar la infraestructura. Su objetivo es llegar a atender a 50 residentes. Ya est谩 realizado el anteproyecto de obra, cuya primera etapa incluye la construcci贸n de seis dormitorios y tres ba帽os y un Sal贸n de Usos M煤ltiples. La segunda etapa incluir谩 la construcci贸n del sector de servicios, y por 煤ltimo se levantar谩 un segundo pabell贸n, con m谩s dormitorios, enfermer铆a y roper铆a.

Esto les permitir谩 ampliar el alcance de su misi贸n y atender entre 20 y 25 nuevos residentes, optimizando el uso de los recursos con que ya cuentan actualmente, tanto en infraestructura como humanos.

Qu茅 necesitan

Para llevar adelante esta obra ASANA necesita materiales y apoyo econ贸mico. Si quer茅s ayudarlos pod茅s comunicarte escribiendo a Esta direcci贸n electr贸nica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla o por tel茅fono a 0348-4494060. Para saber m谩s: asanaong.blogspot.com

Ficha t茅cnica de la organizaci贸n

Nombre: ASANA

Localidad: Escobar

Persona responsable: Mercedes Braun y Mart铆n Rivera

Principal servicio ofrecido: hogar para personas con discapacidad

Otros servicios: asistencia m茅dica, psicol贸gica y talleres

Cantidad de raciones entregadas por d铆a: 100

Poblaci贸n beneficiaria: 25 j贸venes y adultos

Principales alimentos recibidos del Banco: aceite, fideos, arroz, galletitas y frutas y verduras

Fecha de ingreso al Banco: octubre de 2001




Hogar Albisetti, un faro en Retiro

Hogar_Albisetti_webCon este t铆tulo public贸 La Naci贸n una nota el 19 de noviembre en la secci贸n Sociedad, donde describ铆a la tarea que lleva adelante este hogar, una de las primeras organizaciones comunitarias en formar parte de la red del Banco de Alimentos, ya que se incorpor贸 en el a帽o 2001. A continuaci贸n, la nota, por Cynthia Palacios:

Cuenta su historia despacio y en los pasajes m谩s tristes baja tanto la voz que se hace dif铆cil escucharlo. Pero recupera el tono cuando habla de sus ganas de salir adelante. La vida de Antonio se parece a las de muchos hombres que viven en la calle. Desencuentros, privaciones, soledad... S贸lo que 茅l encontr贸 en sus compa帽eros del hogar Albisetti algo que todos necesitan: amigos.

El hogar depende de la Parroquia Nuestra Se帽ora del Socorro, de Retiro. Se cre贸 en 1996 y ya pasaron por 茅l m谩s de 3000 personas. Los viernes Antonio tiene una cita impostergable con los muchachos del hogar. Se ocupa de la biblioteca temprano y disfruta despu茅s de la pe帽a de los viernes. 鈥淰engo para pasar un d铆a acompa帽ado鈥, confiesa.

No quiere fotos ni que se publique su apellido. Nadie sabe lo que le pas贸. No le cont贸 a nadie, ni a su 煤nica hija que vive en otro pa铆s, que durmi贸 cinco a帽os en la calle y que la pelea como puede.

Antonio vivi贸 en el hogar 鈥渦n mes y 40 d铆as鈥. Hoy vive en un hotel en Floresta. Una pensi贸n por invalidez 鈥減or un pulm贸n complicado鈥, explica, le permite pagarse el techo. S贸lo le alcanza para eso.

Era lustrador de muebles. 鈥淗ac铆a restauraci贸n de muebles antiguos, hebanister铆a y lustre鈥, explica. Los materiales con los que trabajaba le arruinaron los pulmones.

Una crisis de salud, que casi acaba con su vida y termin贸 con su trabajo, y una profunda depresi贸n lo dejaron en la calle. 鈥淣o quisieron darme el certificado de discapacidad, me puse rebelde y me fui a la calle鈥, cuenta. Durante cinco a帽os vivi贸 dando vueltas.

Se le quiebra la voz cuando cuenta que su 煤nica hija no sabe que vivi贸 en la calle. 鈥淣o me gusta vivir as铆. No quiero que se entere鈥, confiesa.

Con los 1270 pesos que recibe de pensi贸n, apenas si le alcanzan para pagar el hotel. 鈥淗ago la vida m谩s austera que te imagines. Apenas si sobrevivo鈥, dice con la voz ahogada.

Con capacidad para 22 hombres, el hogar est谩 siempre ocupado. Funciona de 18.30 a 6.30: es un hogar de tr谩nsito nocturno que les brinda merienda, cena y desayuno, una cama limpia, una ducha, la posibilidad de lavar su ropa. Y algo much铆simo m谩s valioso: acompa帽amiento y contenci贸n.

鈥淭rabajamos para que movilicen sus propios recursos, que puedan recuperar v铆nculos y recursos antes de salir de la calle鈥, explica a La Nacion la trabajadora social Gabriela Calliero, coordinadora del hogar.

Suelen estar un mes. Actividades recreativas, talleres art铆sticos o la biblioteca se alternan con reuniones de apoyo mutuo o sobre temas que siempre interesan, como el de las adicciones.

鈥淓s un tiempo para poder descansar, mejorar f铆sica y emocionalmente para poder ver hacia d贸nde quieren encaminar su vida 鈥搒e帽ala Calliero鈥. La situaci贸n de calle es multicausal y no es f谩cil de resolver. En un mes no se arregla pero se pueden abordar distintos problemas de salud, familiares, de trabajo. La idea es que se reencuentren con sus recursos internos.鈥

Las condiciones de ingreso es que tengan entre 18 y 60 a帽os, con documentos o una constancia de documentaci贸n en tr谩mite, sean autov谩lidos y puedan sostener una buena convivencia. 鈥淓n la calle todo cuesta mucho. Al descansar, al tener un tiempo para pensar tranquilos empiezan a ver sus cualidades, a delinear el futuro鈥, dice la coordinadora.

Desde su fundaci贸n, el hogar se pens贸 como un espacio donde poder replantearse la vida y descubrir qu茅 hacer. Un equipo de diez profesionales, entre trabajadores sociales, psic贸logos y voluntarios, acompa帽an y aconsejan. 鈥淓s un espacio para iniciar cosas, pero los v铆nculos siguen cuando se van y vuelven a contarnos c贸mo les fue. La idea es que no sea un lugar m谩s, que genere una situaci贸n de dependencia sino un espacio de trabajo intensivo para que salgan adelante鈥, se帽ala.

鈥淟os voluntarios siempre son bienvenidos, sobre todo para acompa帽arlos en el tema laboral, como el armado del curr铆culum o entrenarlos para una entrevista, y necesitamos libros, adem谩s de ropa y calzado鈥, enumera Calliero. El tel茅fono es el  (011) 4322-2037.

Sin poder trabajar de lo que sabe, Antonio se las rebusca como mantero de libros. Cuando dorm铆a en la calle caminaba buscando muebles para restaurar y libros que ofrec铆a los fines de semana. 鈥淐on lo que recaudaba, me iba a un hotel lunes y martes para descansar, lavar ropa, ba帽arme y aguantar en la calle hasta el otro lunes鈥, comenta.

Un d铆a que diluviaba cambi贸 su suerte. Refugiado en la terminal de Retiro, charlaba con otro veterano de la calle cuando escuch贸 hablar del hogar. 鈥淟a verdad es que hac铆a fr铆o 鈥搑ecuerda鈥. Justo era el d铆a de ingreso y hab铆a lugar. Vine pensando en quedarme dos d铆as, en pasar el finde abrigado pero me gust贸 y me qued茅鈥, asegura.

Ahora se ocupa de la biblioteca. 鈥淭oda la vida me gust贸 leer. Ac谩 hay muchos interesantes pero nos faltan autores argentinos鈥, reconoce.

Los principales alimentos recibidos del Banco son leche, galletitas, aceite y enlatados.



Mucho m谩s que dar de comer en la Villa 31

DSCN1055webLlegamos al centro comunitario de la Fundaci贸n El Pobre de As铆s ya terminada la entrega de meriendas. Mar铆a, una de las mam谩s voluntarias que colabora en la cocina, est谩 preparando la cena que distribuir谩n en unos minutos. Dos ollas enormes, llenas hasta el borde, muestran el tuco y los fideos que alimentar谩n a cientos de personas esta noche.

Afuera, por la calle recientemente adoquinada, los chicos van llegando todav铆a de las escuelas, con sus guardapolvos blancos la mayor铆a, algunos pocos con uniforme, y hombres y mujeres circulan a pie o en bicicleta, volviendo a casa despu茅s de un d铆a de trabajo. En la vereda de enfrente, una mujer joven atiende un local de venta de chip谩, y en el mercadito contiguo se ofrecen productos frescos y de almac茅n. En la esquina, varios chiquitos con sus mam谩s se entretienen en una placita con s贸lidos juegos de madera reci茅n estrenados.

Estamos en la Villa 31, y nos ha recibido Rub茅n, responsable de este comedor que hace ya diez a帽os ayuda con alimentos a la poblaci贸n del lugar. Rub茅n nos explica que estamos en una de las mejores zonas de la villa, que es como una ciudad en miniatura: hay zonas m谩s acomodadas y otras 鈥渕谩s dif铆ciles鈥. Con mucho 茅nfasis nos aclara que, contra lo que suele pensar la gente que no conoce el lugar, en la villa es mayor铆a la gente honesta y que trabaja, generalmente en oficios.

El Pobre de As铆s est谩 inaugurando su nueva sede en este entorno que a simple vista sorprende por su movimiento y por la normalidad de las actividades, aparentemente tan similares a las de cualquier otro barrio de Buenos Aires.

Pero entramos al peque帽o local y Rub茅n nos descubre otros datos que hacen la diferencia: muchas de las precarias casitas tienen piso de tierra y carecen de agua caliente. Una buena proporci贸n de los habitantes de la villa alquila cuartos a un costo muy alto para lo que ofrecen, que es un solo ambiente con un ba帽o compartido por varias familias. Los recursos econ贸micos de las familias son escasos, por eso contar con ayuda de alimentos les permite usarlos para otros fines: educaci贸n, ropa, remedios. Adem谩s, est谩 el flagelo de las drogas: en esa misma placita de la esquina Rub茅n suele encontrar grupos de j贸venes consumiendo marihuana. Es gracias a la confianza que 茅l se ha sabido ganar y el buen trato que tiene con la gente del lugar que logra disuadirlos para que fumen en otro lugar, evitando as铆 dar mal ejemplo a los peque帽os.

Una pelea contra la adversidad

El comedor comenz贸 a funcionar en la sede de un club, a unas cuadras de su actual lugar, donde daban de comer en tres turnos, en mesas para 150 personas. Pero unMaria incendio quem贸 las instalaciones hace cinco a帽os, y debieron mudarse a una casa. Luego encontraron la casita donde est谩n actualmente, que la Fundaci贸n El Pobre de As铆s compr贸 y remodel贸 para poder funcionar como Centro Comunitario. Pero el lugar es reducido y ya no pueden recibir a las personas para darles de comer all铆, sino que entregan viandas.

鈥淢ientras la nueva casa estaba en obra, Pancha, vecina que colaboraba en las tareas de cocina en ese momento, nos prestaba su casa para preparar las comidas. La gente es muy solidaria, es incre铆ble c贸mo nos ayudaron durante ese tiempo鈥, nos cuenta Rub茅n.

En el Centro Comunitario colaboran, adem谩s de Rub茅n, cuatro o cinco voluntarias como ayudantes de cocina, y tambi茅n cuenta con una nutricionista que elabora los men煤es. Por su parte Carina, la Coordinadora de Servicio Social, hace acompa帽amiento a las mujeres que se acercan a buscar alimentos.

鈥淣o es nuestra idea dar de comer solamente鈥, aclara Rub茅n. 鈥淓l alimento es recurso necesario y vincular para acercarnos a los vecinos con mayores necesidades, y as铆 poder acompa帽arla en las distintas situaciones que les toca vivir, como embarazos adolescentes o problemas de vivienda鈥. 鈥淣uestro trabajo va m谩s all谩 del sueldo. Tenemos una responsabilidad como sociedad鈥, afirma este hombre que est谩 a cargo del comedor desde hace ya seis a帽os. Vive en Villa Adelina, desde donde todos los d铆as, terminado otro trabajo que realiza por las ma帽anas, viaja en tren hasta Retiro para ocuparse de que todo funcione como debe ser y de estar disponible para la gente. 鈥淟as personas que se acercan no necesitan solo alimentos. Vuelven porque se sienten bien tratados, escuchados鈥.

Los proyectos

Sue帽os no les faltan. Quieren construir dos pisos m谩s hacia arriba, y para ello al remodelar la casa previeron la construcci贸n de columnas que puedan sostener la futura estructura. El objetivo es brindar talleres de computaci贸n y apoyo escolar para los chicos, asistencia m茅dica para las mam谩s y los chicos, tener una farmacia.

Tambi茅n necesitan un horno el茅ctrico para reemplazar el que usan actualmente, a gas, lo que les permitir铆a dejar de comprar costosas garrafas y destinar esos fondos a otras de las muchas necesidades que tiene el Comedor.

El Pobre de As铆s es una fundaci贸n que trabaja desde el a帽o 1998 por la inclusi贸n de los sectores m谩s vulnerables de nuestra sociedad, generando conciencia y desarrollando acciones que favorezcan la igualdad de oportunidades, tanto en la soluci贸n de las necesidades b谩sicas inmediatas (alimentaci贸n, salud, vivienda, abrigo, afecto), como en la perspectiva social (capacitaci贸n e inserci贸n laboral) y en el desarrollo de las capacidades intelectuales (educaci贸n). Adem谩s de la sede de Villa 31, tiene un hogar para hombres con discapacidad en Coghlan, un hogar para mujeres con discapacidad en Belgrano, y un centro de d铆a para hombres en situaci贸n de calle en Coghlan. Todos reciben alimentos de la Fundaci贸n.



Un comedor con aires de centro cultural


En Ciudad Oculta, esta entidad que forma parte de la Fundaci贸n Banco de Alimentos brinda almuerzo, servicio de guarder铆a y actividades recreativas a 400 chicos del barrio.

Labuenavoluntad

En un barrio de Villa Lugano conocido por su oscuridad como es Ciudad Oculta, los vecinos bautizaron a Sixta Escalada con el nombre de Cielo, ya que su labor social lleva al lugar una luz de esperanza. Ella es la fundadora y el alma m谩ter del Comedor y Guarder铆a de La Buena Voluntad, que da de comer a 400 chicos seis d铆as a la semana y que en el 煤ltimo tiempo devino, a su vez, en centro cultural del barrio.

Cielo lleg贸 hace casi tres d茅cadas desde su pueblo natal, en Formosa, junto a su familia, en busca de mejores oportunidades. En vez de encerrarse en sus propias penurias, Cielo descubri贸 que en la ayuda social al pr贸jimo estaba el sentido de su vida. Con gran convicci贸n y lucha convirti贸 un galp贸n abandonado de chapas en la actual casa de ladrillo de dos plantas que brinda un plato caliente a los chicos y cunas secas y c贸modas para los bebes.

"En un concurso de las Naciones Unidas La Buena Voluntad le gan贸 a un proyecto de un pa铆s de Africa que ped铆a un pozo de agua", dice Cielo, y muestra el resultado de ese premio: una escuela infantil o guarder铆a para 100 bebes de hasta tres a帽os separados por edad en dos salitas que se acercan diariamente para recibir los cuidados y el cari帽o de las mujeres de la instituci贸n.

Si bien el gobierno porte帽o cubre los sueldos de los docentes de la guarder铆a, a煤n les resta construir otra sala para chicos de cuatro a cinco a帽os. Cielo reclama por este faltante, mientras que en el patio de enfrente los ni帽os de esas edades juegan a la rayuela, que tiene escrito en el 煤ltimo casillero sobre el piso de cemento la palabra: "Cielo".

Adem谩s del almuerzo, el verdadero foco de la instituci贸n est谩 en brindarles actividades recreativas, culturales y de aprendizaje a los m谩s chicos. All铆 pone Cielo su mayor empe帽o para seguir creciendo. Es por eso que inauguraron en un segundo piso, arriba del comedor, una biblioteca, una sala de computaci贸n para los adolescentes y un espacio con mesas donde vienen voluntarias a darles apoyo escolar a los chicos de primaria y secundaria. Adem谩s cuentan con un laboratorio del taller de fotograf铆a para el revelado de fotos anal贸gicas y de sus pel铆culas de c谩maras estenopeicas.

Su intenci贸n es dejar de brindar asistencia alimentaria y ahondar en estas actividades culturales. "Pero no es f谩cil que salgan de la pobreza y puedan comer en sus casas, en familia. Cuando pensamos que estamos un poco mejor viene otra crisis. Ahora estamos con el tema de los aumentos de precios y no llegamos con lo que ten铆amos destinado para los alimentos", dice Cielo, aunque agradece que desde hace tres meses empezaron a recibir donaciones del Banco de Alimentos.

Todos aquellos que quieran colaborar con material did谩ctico, elementos para el taller de fotograf铆a, zapatillas, alimentos o pa帽ales pueden comunicarse al 4686-0278. O para saber m谩s pueden escribir un mail a: Esta direcci贸n electr贸nica esta protegida contra spambots. Es necesario activar Javascript para visualizarla .

Fuente: La Naci贸n, Sociedad, 19 de marzo de 2012



Una Casa para aprender y crecer


CasadelninioLa Casa del Ni帽o Nueva Familia naci贸 en el a帽o 1999, casi junto con la Fundaci贸n Banco de Alimentos; ambas organizaciones trabajan en equipo desde hace 10 a帽os. El Banco de Alimentos le provee alimentos todos los meses, lo que le permite invertir el resto de sus recursos en su principal objetivo: brindar apoyo escolar y contenci贸n a 100 chicos de 6 a 12 a帽os.

Llegamos a Casa del Ni帽o a las 12, justo en el descanso entre el turno ma帽ana y el turno tarde. Cerca de 50 ni帽os acaban de terminar el almuerzo y se est谩n yendo a la escuela. En una hora llegar谩n 50 m谩s, que vendr谩n a reponer energ铆as en la mesa servida por Ramona, y luego tendr谩n sus clases de apoyo, donde no s贸lo los ayudan con las tareas sino que tambi茅n se repasan y exponen los temas que van viendo en la escuela, a modo de complemento y para que terminen de fijar los conocimientos.

Todos los chicos entran con una sonrisa, da gusto verlos llegar y abrazar a Felicitas, una de las responsables de la organizaci贸n. Ella les pregunta por sus familias y me los presenta orgullosa. 鈥溍塴 es Claudio, tiene 13 hermanos, uno m谩s lindo que el otro鈥, me cuenta zamarreando a un ni帽o vestido con esmero y pulcritud. Abril, su hermanita, ya se ha sentado con sus amigas en una mesa.

Todos est谩n listos para comer: Ramona trae una gran fuente con fideos y verdura, luego kiwis que hemos tra铆do del Banco de Alimentos y finalmente una riqu铆sima ensalada de frutas, que varios repiten con entusiasmo.

Luego todos se lavan los dientes (con cepillos prolijamente ordenados e identificados y pasta de dientes 鈥撯渢ambi茅n donada por el Banco鈥, me aclaran), y salen al patio, donde juegan a la mancha. Pronto entrar谩n a las aulas con sus maestras. Mientras tanto Felicitas me cuenta orgullosa que la Casa del Ni帽o gasta $1,90 por d铆a por chico. 鈥淟os mayores gastos son los sueldos de tres maestras, de Ramona, que se ocupa de la cocina, y una ayudante para la limpieza. Adem谩s de eso, compramos carne y fruta y verdura, y todos los meses, retiramos alimentos del Banco, con los cuales preparamos todos los almuerzos, desayunos y meriendas鈥. La Universidad de Perdue, con la cual tienen un convenio, cubre todos los servicios, y no tienen ning煤n gasto administrativo, 鈥減orque lo hacemos todo nosotras鈥. 鈥淣osotras鈥 son Felicitas y cinco voluntarias m谩s, que se ocupan de la gesti贸n.

鈥淕racias a lo que nos brinda el Banco los chicos tienen la oportunidad de probar comidas a las que nunca acceden: galletitas Club Social, alguna salsa especial, pan dulce para la merienda鈥 隆Cuando hay patys es una fiesta!鈥, me cuentan.

Modernos ladrillos grises, mucha luz, aprovechamiento del espacio, orden, prolijidad, detalles de color鈥 todo eso se ve al entrar en Casa del Ni帽o. Felicitas me explica que el lugar se construy贸 especialmente para la organizaci贸n. La Municipalidad les cedi贸 el terreno en comodato, y ella junto con un grupo de mujeres consiguieron apoyo de la Universidad de Perdue, con cuyos fondos levantaron el edificio de una planta.

Las familias que traen a sus chicos a la Casa viven en condiciones muy precarias, como puede observarse a simple vista recorriendo el vecindario: casas de chapa, muchas sin ba帽o. Pocos chicos terminan el secundario, entre otras cosas, porque los mismos padres no lo han completado, y el embarazo adolescente es muy com煤n.

鈥淭ratamos de ayudarlos a incorporar la lectoescritura y las bases del pensamiento l贸gico-matem谩tico, para que despu茅s puedan seguir y terminar la secundaria鈥. Para asistir a la Casa del Ni帽o, es requisito que los chicos est茅n yendo a la escuela.

Un lugar donde se los recibe con cari帽o, se los ayuda a crecer y pensar, un entorno armonioso y ordenado, donde se les inculcan h谩bitos de higiene y cuidado de las cosas, una mesa donde compartir con amigos una comida saludable y la alegr铆a de algo rico鈥 Todo eso es la Casa del Ni帽o. 隆Sigamos apoy谩ndola juntos!

Para leer m谩s sobre Casa del Ni帽o: http://casitanuevafamilia.com.ar/



Mucho m谩s que alimentos

MimisionUna antigua casona prestada del barrio de San Telmo alberga al centro Mi Misi贸n, que brinda apoyo escolar y sirve una rica y nutritiva merienda de lunes a viernes a 400 chicos que llegan despu茅s de la escuela, a hacer su tarea.

El centro recibe alimentos de la Fundaci贸n Banco de Alimentos desde diciembre de 2006, especialmente az煤car, galletitas y yogur, con los cuales M贸nica Majdalani, a cargo del funcionamiento del centro, sirve la merienda al mismo tiempo que un grupo de maestros apuntala a los chicos en distintas materias.

Pero los 煤nicos beneficiarios no son los alumnos, que llegan desde una escuela cercana. Tambi茅n sus hermanitos, que a煤n no est谩n en edad escolar, se llevan galletitas para la hora del t茅, y sus padres, quienes reciben asistencia psicol贸gica cuando es necesario. Para ello el centro cuenta con dos psic贸logas; son en total siete personas rentadas y otras tantas que trabajan ad honorem. Una psicopedagoga atiende los casos m谩s urgentes en forma particular y el resto de las horas, de lunes a viernes, lo hace en grupos mientras les brinda apoyo escolar.

Tambi茅n llegan al centro ni帽os y ni帽as extranjeros que no tienen vacantes en las escuelas y van al apoyo todos los d铆as como un modo de mantenerse 鈥渁l d铆a鈥 mientras esperan que ser aceptados en alg煤n establecimiento.

Uno de los problemas graves en el barrio, es el de la alimentaci贸n: vos ves que vienen algunos chiquitos no porque tengan problemas en el colegio, sino a tomar la leche. Tambi茅n  ten茅s problemas de vivienda: viven ocho en una habitaci贸n. La mayor铆a son casas tomadas que a su vez ocupa otra persona y esa persona despu茅s la subalquila a otra. A veces me dan camas o colchones y es muy dif铆cil seleccionar a qui茅n se lo doy, porque yo s茅 que hay chicos que duermen con sus padres en la misma cama, cuatro juntos.鈥

Adem谩s de brindar apoyo escolar, en el centro funcionan un taller de computaci贸n y otro de ingl茅s. Al principio, cuenta M贸nica, cobraban un bono contribuci贸n por esos cursos, pero la gente dej贸 de pagarlo por falta de medios. As铆 es que debieron reducir la frecuencia de los talleres, que ahora se dictan solo una o dos veces por semana.
Pero M贸nica tiene siempre alg煤n nuevo proyecto para hacerle frente a la adversidad. 鈥Como ac谩 hay chicos que ya tienen las netbooks (entregadas por el Gobierno de la Ciudad a alumnos de seis escuelas), pensamos dar clases con esas computadoras. Los chicos juegan con esas m谩quinas, pero nosotros estamos pensando en ense帽arles a usar el Word鈥.


Donde nace la esperanza: Jard铆n Maternal San Pablo

JardinSanPablocompEn el barrio El Talar, Tigre, lindando con la villa San Pablo, el Jard铆n Maternal San Pablo es un oasis de alegr铆a, donde un equipo de maestras jardineras, dirigidas por la hermana 鈥淐oque鈥, reciben todos los d铆as a 70 chiquitos de entre 45 d铆as y dos a帽os. Coloridas carteleras dan la bienvenida a los peque帽os visitantes, que se acomodan en sus sillitas para comenzar a 鈥渢rabajar鈥 a su manera. En otra sala, siete u ocho camitas relucientes con flamantes colchones esperan a los bebitos que pasar谩n ah铆 su d铆a mientras sus mam谩s trabajan. Todo brilla, gracias a la luz que entra por las ventanas y a la limpieza minuciosa con que mantienen el lugar.
Lamentablemente, en la Villa San Pablo, al igual que en tantas otras del conurbano bonaerense, la droga es un flagelo com煤n. Sin embargo, la hermana est谩 tranquila, a pesar de que tambi茅n el alcohol y las corridas son moneda corriente en el barrio, porque como ella asegura, todos respetan al jard铆n. 鈥Thiago entr贸 con desnutrici贸n a los dos meses. Hoy tiene un a帽o y ya recuper贸 su peso鈥, cuenta con alegr铆a Coque. Su mam谩 consum铆a durante el embarazo y no pudo hacerse cargo de 茅l, por eso Thiago vive con su abuela, en el barrio El Sapito. Este no es un caso aislado: muchos bebes nacen con bajo peso y problemas respiratorios como consecuencia del consumo de drogas por parte de las madres durante el embarazo. Tambi茅n es habitual que muchos chicos sufran diarreas por indigesti贸n, en parte porque el agua no es totalmente potable.

Alimentando esperanza
Para poder dar tres comidas diarias a los 70 ni帽os que asisten al jard铆n, la hermana Coque hace milagros. Cada 15 d铆as, ella y un asistente parten con un carro de supermercado y recorren las seis cuadras que los separan del Centro Comunitario El Tallercito de Francisco. Este centro, que depende del Obispado de San Isidro, nuclea a tres comedores de la zona y recibe productos de la Fundaci贸n Banco de Alimentos todos los meses, desde octubre de 2001. All铆 Coque llena el carrito con su pedido cada dos semanas, ya que en la despensa del jard铆n no hay lugar para todos los alimentos que consumir谩n en un mes. El Centro de Salud Municipal provee leche, y con donaciones compran agua mineral para preparar mamaderas y meriendas.
El 17 de marzo pasado recibieron un nuevo freezer de la Fundaci贸n Banco de Alimentos, gracias a una donaci贸n del Rotary Club, que les permitir谩 conservar m谩s cantidad de alimentos perecederos y en mejores condiciones, facilitando la tarea de Ramona, cocinera del jard铆n.
Ramona est谩 a cargo de la cocina de lunes a viernes. Con una fuerza que uno no puede sino preguntarse de d贸nde surge, cuenta que los fines de semana cocina en la Iglesia Evang茅lica 鈥淐risto llama鈥, para las mismas familias que durante la semana asisten al jard铆n. Tambi茅n hacen un aporte muy importante en el jard铆n el cura p谩rroco, Jorge Garc铆a Cuerva, y la representante legal, Zulma Bret贸n.

Mejoras en el barrio
El Jard铆n San Pablo pertenece a la Parroquia Santa Clara de As铆s desde 1995, cuando dej贸 de depender de la municipalidad. Actualmente se est谩 construyendo un complejo habitacional en la villa, gracias a lo cual algunas familias han podido reemplazar sus precarias casillas por departamentos y varios habitantes del barrio se han empleado en la construcci贸n. En dos o tres a帽os esperan tener gas natural, lo que les permitir谩 reducir costos. Cuando la obra, que avanza por pasillos, llegue a la altura del jard铆n, tambi茅n le tocar谩 el turno de ver sus instalaciones reemplazadas por una nueva construcci贸n.
Mientras tanto, el jardincito sigue adelante, ofreciendo d铆a a d铆a sonrisas, canciones y una alimentaci贸n nutritiva a 70 ni帽os de familias carenciadas.


La Amistad de Lan煤s: una historia de esfuerzo y creatividad

La_amistad_de_LanusLa historia de esta organizaci贸n comenz贸 en el 2005 cuando, frente a un escenario de gran necesidad, en uno de los barrios m谩s carenciados de Lan煤s, Florencia Dominguez, presidenta de la organizaci贸n, junto a su marido, tom贸 la decisi贸n de armar una asociaci贸n civil. La organizaci贸n funciona en su casa: construy贸 el primer piso y se mud贸 arriba para dejar la planta baja como comedor y para las actividades. Este sue帽o surge con la idea de trabajar para mejorar la calidad de vida del barrio y para brindar contenci贸n a los ni帽os y adolescentes de la zona.

La Amistad de Lan煤s se uni贸 a nuestra red de organizaciones en marzo del 2008. Hoy, m谩s de 300 chicos pueden tomar la merienda todos los d铆as y acceder a un plato de comida cuando consiguen los recursos.

Cuando empezamos ten铆amos ciento y pico de chicos, despu茅s la cantidad fue aumentando debido al empeoramiento de la situaci贸n econ贸mica. Ahora todos los d铆as les damos una copa de leche por la tarde a los chicos. En el caso del comedor, brindamos el servicio cuando tenemos el dinero para comprar la carne o cuando contamos con la ayuda que nos da el Banco de Alimentos. Desde hace casi tres a帽os, es la 煤nica ayuda directa de alimentos que tenemos, es toda鈥, comenta Florencia con cierta angustia y desesperaci贸n en su voz.

En la organizaci贸n trabajan entre 20 y 30 mujeres, en su mayor铆a madres de los ni帽os que asisten al comedor, que se van rotando para realizar las diferentes tareas diarias. Aparte de las actividades regulares de la organizaci贸n, este grupo de personas se toma el tiempo necesario para festejar con eventos entretenidos el d铆a del ni帽o, Reyes y Navidad de forma ingeniosa con las personas del barrio.

A falta de dinero, surge la creatividad

Una de las formas ingeniosas que se le ocurri贸 a Florencia para conseguir fondos fue hacer una feria americana, vendiendo ropa donada a $ 0,50 y a $ 1 entre la gente del barrio. As铆 recaudaron $ 300.

La gente necesita la ropa y valora mucho poder acceder a ella por tan bajo costo. Nosotros, con lo que recaudamos, podemos pagar el gas y los gastos m铆nimos para mantener en condiciones la organizaci贸n para que los chicos no pasen fr铆o ni hambre鈥.

Como Florencia, hay miles de personas solidarias que dedican su vida a tratar de cambiar las cosas. A veces con muy poco se pueden conseguir grandes cambios. Lo importante es hacer y ayudar.



Hogar "El Alba"
por Antonio Fafulas

El Hogar 鈥淓l Alba鈥 es una instituci贸n ubicada en Longchamps que recibe ayuda de la Fundaci贸n Banco de Alimentos desde 2007. Antonio Fafulas (Saky) es el responsable de esta organizaci贸n, que alberga actualmente a 82 ni帽os y adolescentes en un predio de 48 hect谩reas. Los menores viven en cinco casas con capacidad para doce ni帽os cada una.

Cada grupo es aut贸nomo y est谩 a cargo de padres supletorios. Los ni帽os que recibe el hogar han sufrido maltratos o abusos o provienen de hogares con necesidades b谩sicas insatisfechas. La mayor铆a de ellos han desertado o son potenciales desertores del sistema escolar convencional desde corta edad y sufren deterioros f铆sicos y afectivos.

All铆 reciben escolaridad, atenci贸n integral f铆sica, acad茅mica y espiritual, capacitaci贸n laboral (seg煤n la edad), y apoyo para su reinserci贸n social. Panader铆a, tambo y huerta son emprendimientos que ofrecen a los menores la posibilidad de aprender un oficio y a la vez contribuyen con el sostenimiento del hogar.

鈥淨ueremos que el Hogar sea para los chicos lo m谩s parecido a una casa, una familia鈥, dice Saky. Sus esfuerzos en ese sentido son notorios y gracias a ello los ni帽os y j贸venes que viven all铆 pueden volver a encontrar la calidez y el soporte necesarios para crecer y elaborar su propio proyecto de vida.

La Fundaci贸n Banco de Alimentos aporta todos los meses distintos tipos de alimentos, que permiten al hogar ofrecerles las cuatro comidas, ya que los chicos desayunan, almuerzan, meriendan y cenan all铆.



Club de Los Leones
por Isabel Otero

Club de Leones es una de las 511 asociaciones que recibe alimentos de la Fundaci贸n Banco de Alimentos. Isabel, desde esta asociaci贸n, colabora con cuatro comedores de la zona de Berazategui.

鈥淵o creo que la persona, en realidad el grupo de personas que fund贸 el Banco de Alimentos, tuvo una gran visi贸n. Porque poder ayudar a trav茅s de los excedentes de las empresas a muchas personas que no tienen ayuda de ning煤n tipo es buen铆simo鈥 Por lo general nadie se hace eco de eso y ustedes s铆鈥.

鈥淎 m铆 me pas贸 el contacto otro Le贸n, que a su vez se enter贸 del Banco de Alimentos gracias a un maestro. Y yo llam茅, me atendi贸 Anal铆a, que es amorosa, me explic贸 todo, c贸mo se manejaban y coordinamos para ir a visitar uno de los cuatro comedores que tenemos鈥. Si no tuvi茅ramos esta ayuda del Banco de Alimentos, hoy para nosotros la situaci贸n ser铆a muy dif铆cil.

鈥淧ara m铆 confiar en las personas es lo mejor, porque tener confianza sirve para vivir mejor, saber que lo que se brinda es verdadero, es real.鈥

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